Emociones, personalidad e identidad en la niñez
La niñez es una etapa de cambios profundos y asombrosos. Desde los primeros pasos hasta los años escolares, los niños no solo crecen físicamente: también desarrollan su mundo emocional, su personalidad y comienzan a formar una identidad única.
Temprana: El despertar emocional
Durante los primeros años de vida, el niño descubre el mundo a través de los sentidos, el juego y la relación con quienes lo rodean. En esta etapa:
Emociones
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Aparecen y se expresan las emociones básicas como alegría, tristeza, miedo y enojo.
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Los pequeños todavía no controlan bien sus emociones, pero comienzan a aprenderlo con la ayuda de los adultos.
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Comienza a desarrollarse la empatía, especialmente a partir de los 3 años, cuando notan cómo se sienten los demás y reaccionan con gestos de consuelo o imitación.
Personalidad
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Se revelan rasgos del temperamento: algunos niños son más activos, otros más reservados.
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Surgen las primeras ideas de “quién soy”, a través del autoconcepto: por ejemplo, un niño puede decir “soy rápido” o “soy graciosa”, basándose en lo que experimenta y lo que le dicen los adultos.
Identidad
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La identidad está en proceso de formación y se construye principalmente a través de la relación con la familia.
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A través del juego simbólico (jugar a ser doctor, mamá, maestro), exploran distintos roles y prueban distintas formas de ser.
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Empiezan a identificar su género y a imitar comportamientos asociados con él, según lo que observan en su entorno.
Media: Consolidando quiénes son
A medida que los niños crecen, se vuelven más conscientes de sí mismos y de los demás. La escuela, las amistades y la sociedad tienen un impacto cada vez mayor en su mundo interno.
Emociones
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Comprenden emociones más complejas como la vergüenza, orgullo o culpa.
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Mejoran en la regulación emocional: ya pueden calmarse solos, expresar lo que sienten con palabras y usar estrategias para manejar frustraciones.
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Entienden que una persona puede tener sentimientos contradictorios (como estar feliz y triste al mismo tiempo).
Personalidad
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Los rasgos de personalidad se vuelven más estables. Por ejemplo, un niño persistente o sociable lo será en distintos contextos: en casa, en la escuela, con amigos.
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La influencia de los pares cobra relevancia: los amigos ayudan a reforzar o desafiar ciertos aspectos de su forma de ser.
Identidad
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Se forma un autoconcepto más realista, donde el niño ya reconoce sus habilidades y también sus desafíos.
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A través de la comparación social, empiezan a ubicarse en relación con los demás: “soy bueno en matemáticas”, “dibujo mejor que mis compañeros”.
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Aparecen los valores personales y se construyen los primeros esbozos de identidad más profunda: ¿quién soy?, ¿qué me gusta?, ¿qué me importa?
- Berk, L. E. (2022). Development through the lifespan (7th ed.). Pearson Education.
- Erikson, E. H. (1993). Childhood and society. W. W. Norton & Company.
- Papalia, D. E., Martorell, G., & Feldman, R. D. (2021). Desarrollo humano (14.ª ed.). McGraw-Hill.
- Santrock, J. W. (2021). Child development (15th ed.). McGraw-Hill Education.
- Siegel, D. J., & Bryson, T. P. (2018). The yes brain: How to cultivate courage, curiosity, and resilience in your child. Bantam Books





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